Ministerio Profético

Ministerio Profético

E

l ministerio profético emana de lo más esencial en la Iglesia la evangelización integral, como ser de su propia vocación y realización. El ministerio profético conlleva a la Instauración del Reino de Dios, desde el contacto fiel y proclamación con la Palabra conllevando aun verdadero Kerigma. Aun primer encuentro y dando paso a un proceso de conversión gradual y de diferentes maneras y circunstancias.

El magisterio latinoamericano no utiliza el término ministerio profético. Pero intrínsecamente lo establece desde la acción profética de la Iglesia, es decir, desde la Palabra de Dios, Misión inmersa en la realidad temporal, Apostolado hacia una evangelización personalizada como instauración del Reino de Dios.

Partiendo que el ministerio profético tiene como eje transversal la evangelización como punto de partida y de llegada en la acción eclesial. Se debe recordar que el ministerio profético está dentro de la dinámica pastoral

La Iglesia desde el ministerio profético debe custodiar: La Iglesia como pueblo de Dios, el accionar eclesial, la Iglesia como cuerpo místico de Cristo, la Iglesia como sacramento de Salvación y comunión.

La praxis y la dinámica pastoral está en un contaste proceso de conversión y de descubrimiento de la novedad del Reino de Dios, por eso; la importancia del CATECUMENADO como paso de conversión a la fe.

Uno de los grandes retos del ministerio profético desde la pastoral de conjunto es la inserción y la articulación desde lo que el Espíritu Santo quiere de los laicos desde las comunidades eclesiales de base, pastorales y movimientos apostólicos.

La Iglesia evangelizadora hace un fuerte llamado para que los fieles busquen y encuentren en ella el lugar de su comunión con Dios y con los hombres, a fin de construir el Reino de Dios sin excluir a nadie de acuerdo a su propia vocación.

Las pastorales específicas responden a las exigencias que tiene la Iglesia y de dar una respuesta a los desafíos que tiene la Diócesis como Iglesia particular.