Graduaciones UNICAH 2018

thumbnail

Graduaciones UNICAH 2018

El día jueves 24 de mayo día en que se celebra la solemnidad de Cristo sumo y eterno Sacerdote 75 estudiantes de diferentes carreras de la Universidad Católica de Honduras, campus Santa Rosa de Lima… recibieron sus títulos de licenciados. después de la solemne Eucaristía presidida por Monseñor Darwin Andino a las 3:00 pm y la presencia de las autoridades académicas locales de la Universidad y el Rector de la UNICAH el Doctor y Diacono permanente Elio Alvarenga.

    

 

DISCURSO DE GRADUACIÓN XXIII PROMOCIÓN 2018

UNIVERSIDAD CATÓLICA DE HONDURAS, CAMPUS SANTA ROSA DE LIMA

Su excelencia reverendísima Monseñor Darwin Rudy Andino, obispo de la diócesis de Santa Rosa de Copán. Doctor Elio David Alvarenga, Rector de la Universidad Católica de Honduras. Doctor Edgar Handal Facusé, secretario general de la Universidad Católica de Honduras. Autoridades académicas del campus Santa Rosa de Lima, invitados especiales, graduados; tengan todos muy buenas tardes.

Aunque las palabras son muchas, hay ocasiones en las que el extenso vocabulario español puede llegar a ser corto para expresar el océano de sentimientos que llenan nuestro corazón. Y es que hasta este punto, ha pasado por mi pensamiento, como una película, la historia detrás de una profesional que hoy recibe el premio a los años de esfuerzo.

Durante esta etapa, no me queda más que rendir el agradecimiento a Dios todopoderoso, quien en su infinita misericordia me sostuvo en sus brazos cada día, noche y madrugada, aun cuando en muchas ocasiones estuvimos alejados de su presencia; para muchos, no se alejó durante las horas de estudio y aprendizaje, para otros, en momentos de angustias, tristezas, enfermedades y dificultades.

Gracias amados padres, porque más allá de cualquier inversión que pudieron hacer, sembraron en nosotros esperanzas, ganas de luchar, aspiraciones para la vida y sobre todo motivación cada día durante buenos tiempos y más, en los malos. Gracias por ese sacrificio que han hecho para sostener mi educación, por las veces que dejaron de hacer algo para que yo comprara un libro o pagara un proyecto; por todas aquellas en las que con certeza apoyaron mis decisiones y creyeron en mis sueños.

Hermanas y demás familiares, gracias por entender las ausencias que significó ser estudiante, por todo el apoyo y cariño incondicional que recibí en el momento justo. Amigos de la niñez y los que hace meses conocí, que me tendieron la mano en momentos que jamás pensé que contaría con los ángeles que en su momento fueron.

Gracias a mis guías espirituales, a quienes de una u otra forma les debo el éxito de una decisión gracias a un consejo oportuno. Somos la generación que tuvo el privilegio de ser guiados por nuestro querido Padre Henry, quien estoy segura nos observa con esa sonrisa dulce desde lo alto.

No todo fue sencillo, en muchas ocasiones sentí dudas, enojo, tristeza, impotencia y cualquier otro sentimiento de culpa, porque las cosas no salieron como esperaba, o porque simplemente para esa clase que más estudié y me desvelé fue precisamente en la que más fallé, me pelee con muchos compañeros y maestros discutiendo mi punto de vista, y no todas las vivencias fueron cosas que deseara recordar. Posiblemente para algunos he sido la piedra en el zapato más de una vez; pero es parte del proceso…

Algunos tuvimos la dicha que este proceso fuera un viaje sin escalas, probablemente algunos demoraron más en llegar a esta meta, y trabajaron muy duro para hacerlo, en ese viaje demorado, encontraron a su pareja e hijos alcanzando una felicidad indescriptible; y esto que hoy culminan, sólo sea un complemento; sin embargo, es una estrella más en el universo de las metas que hemos trazado.

En este caminar, encontré los mejores amigos que he tenido, he conocido a la persona que ha marcado mi vida para siempre con su amor y aprendí a conocer el mundo a través del compañerismo y los retos; y así también, perdí algunas personas que amo con una intensidad incalculable, y que sé que hoy celebran conmigo desde el cielo, y a quienes quisiera más que a nadie en el mundo tener aquí.

Descubrí tesoros sin valor, entre ellos el tesoro del conocimiento, del cual fueron mis catedráticos los capitanes del gran barco al que decidí abordar. Y por supuesto, gracias Universidad Católica de Honduras, por poner a nuestro alcance la oportunidad de hacer realidad un propósito.

Es posible que en estos momentos, incertidumbre llene nuestra mente con preguntas sobre el futuro, pero en las manos de nuestra Madre Santísima dejamos nuestros dones y talentos, para que siempre los pongamos a servicio y beneficio de hacer el bien común. Espero que su manto sagrado cubra mi vida y la de mis seres queridos, que ilumine mi caminar para tomar las mejores decisiones y ser la persona y profesional para la que me formé.

Deseo de todo corazón que el camino que cada uno de nosotros desee tomar, esté lleno de éxitos y bendiciones, y si alguna vez llega un tropiezo, que sea la misma fuerza, compañía y voluntad con la que hasta aquí llegamos, la que nos inspire a levantarnos y arrancar de cero si fuese necesario.

Me despido citando a una mujer extraordinaria, a la que admiro muchísimo; Oprah Winfrey: “La educación es la llave para abrir el mundo, un pasaporte a la libertad”

/ Sin categoría

Share the Post

About the Author

Comments

No comment yet.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *